Crep riquísimo, sin leche, ni huevos, apto para celíacos y veganos.

Y lo mejor es que, al mezclar parte de las espinacas con la masa, los peques que tengan una especial negación con las verduras, las tomaran sin ningún problema.

De hecho, el mío, que a día de hoy tiene 3 años y medio, se lo comió con relleno y todo! Me sorprende cada día 🙂 jeje

Y puedes variar las verduras. Ésta es una idea, pero tu imaginación seguro que puede crear muchas más a partir de ésta 🙂

Et voilá!


Preparación

  1. Pon el trigo sarraceno en remojo en abundante agua durante la noche o hiérvelo durante 20/25 minutos
  2. Pica los ajos y saltéalos con los piñones a fuego medio durante un minuto
  3. Añade las espinacas, un poco de sal y saltea hasta que estén hechas
  4. Escurre el trigo sarraceno y tritúralo juntamente con dos cucharadas de las espinacas salteadas. Añade agua y aceite de oliva si te queda demasiado espeso. Tienes que conseguir la textura de yogur cremoso.
  5. Unta una sartén de aceite (o si tienes crepera, mejor) y cuando esté bien caliente pon un cucharón de la masa. Estiéndela y cuécela 30 segundos
  6. Con la ayuda de una espátula y un plato dale la vuelta, como si fuera una tortilla, y cuécela 30 segundos más
  7. Emplata con el salteado de espinacas, enrolla el crep y… ñam!

Ingredientes

  • 120 gr de trigo sarraceno en grano
  • 100 gr de piñones, o nueces
  • 6 ajos (o a tu gusto)
  • 800 gr de espinacas tiernas
  • 4cs de salsa de tamari
  • aceite de oliva, agua y pizca de sal

A tener en cuenta

Esta bien saber lo que comemos 😉 :

  • Trigo sarraceno: No lleva gluten, así que es un pseudocereal apto para celíacos. Es antiinflamatorio y está muy indicado para problemas circulatorios, recomendado para la fragilidad capilar y tiene un efecto antihemorrágico. Contiene vitaminas del grupo B, hierro, , silicio, cobre, germanio, selenio, cobalto. Ácido oleico, linolenico, linoleico y palmítico. Mantiene el equilibrio energético del riñón. Tiene un alto nivel proteico así que es ideal para personas vegetarianas. Previene la ansiedad, el estrés y la fatiga, ya que es muy nutritivo y energético. Y por este motivo es mejor comerlo al mediodía y no de noche.
  • Espinacas: Ricas en vitaminas del grupo B, K, C y minerales como el hierro, sodio, potasio, fósforo, calcio, zinc, etc. Nos ayudan en casos de anemia, activan las funciones del hígado, regulan la presión sanguínea, son laxantes y regeneradoras de nuestros intestinos, …
  • Piñones: Fuente de vitaminas y minerales como el hierro, magnesio, fósforo, potasio, calcio, etc. Proteínas, carbohidratos, grasas insaturadas, etc. Son muy nutritivos y energéticos. Nos ayudan en casos de anemia, y para el sistema nervioso, respiratorio, reproductor, riñones, etc.

 ¡Buen provecho!

 

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