Fácil, sano y rico.

Como todo es crudo te aseguras que no pierdes propiedades al cocinar. Como está bien combinado y todo es compatible te aseguras también una buena digestión y la absorción de todos los nutrientes.

Todas las personas que prueban este plato se sorprenden. Y repiten.

No llevan gluten, ni lácteos, ni derivados de animal de ningún tipo.

Y a partir de esta receta podemos variar y reinventar. Cada uno puede hacer la salsa a su manera, o que los espaguetis sean de calabacín y zanahoria o… allá cada cual con su imaginación.

Pero si pruebas comparte tu experiencia y así aprendemos todos 🙂

Puedes comprarte un pelador como el de la foto, 9 eurillos. O cortar a mano, como hacía yo al principio hasta que encontré el pelador. También hay aparatos más sofisticados para hacer los espaguetis… pero para empezar, por lo menos, no hace falta.


Preparación

  1. Corta cada calabacín a tiras, como si fuera espaguetis
  2. Para la salsa pon 1 taza de tomates secos en remojo
  3. Tritura tres tomates maduros, 1/2 cebolla, 1 diente pequeño de ajo
  4. Aceitunas negras cortadas a trocitos
  5. Aceite de oliva. Tipo dos cucharadas soperas, aprox
  6. Una pizca de sal
  7. Y las especias que tu quieras… yo estoy muy de tomillo y orégano este verano. Mediterràneamente, jeje

Ingredientes

  • 3 o 4 calabacines, según los comensales que seais
  • 1 T de tomates secos deshidratados
  • 3 tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • Olivas negras
  • 2 cs de aceite de oliva
  • Orégano y tomillo en especia

Interesante a tener en cuenta

  • Calabacín:el 93% es agua, así que tiene propiedades diuréticas 🙂 Rico en minerales como el potasio y en vitaminas como la C, ácido fólico. Muy bueno para la piel y para tratar la retención de líquidos, la celulitis, o la obesidad.
  • Tomate: contienen muchas vitaminas (C, del grupo B, E, …) y minerales. Refrescan, rehidratan y revitalizan. Contienen también mucha agua con lo que son buenos para prevenir la retención de líquidos, son depurativos… Bueno para la vista, para la piel y para nuestro corazón.
  • Aceite de oliva: fuente de grasas vegetales saludables y necesarias. Beneficia a nuestro sistema digestivo. Antiinflamatorio. Mejora la absorción del calcio y el magnesio. Antioxidantes gracias a la vit E. Ayuda al estreñimiento. Nos protege e hidrata la piel, etc.

¿Pinta o no pinta rico el plato?

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