Este pastel lo hicimos en el taller de Cocina Crudivegana que impartí en el Hivernacle.

Fácil, sano y rico. Como todo lo que encontrarás por aquí.

Es un pastel más denso que los que se hacen en repostería normal, así que con menos cantidad tienes suficiente. Y desde luego que es mucho más sano. Nada de azúcar, ni gluten, ni huevos, ni lácteos.

Fue un éxito 🙂

Y te invito a probar, a experimentar y a dejar volar tu creatividad.


Preparación

  1. Tritura las almendras en una procesadora de alimentos.
  2. Añade los dátiles troceados y deshuesados, y el cacao.
  3. Tritura hasta que te quede una masa moldeable pero compacta y rellena el molde
  4. De nuevo, en la procesadora tritura todos los ingredientes de la capa superior: anacardos, agua, vainilla, etc.
  5. Cuando tengas una pasta homogénea, parecido al yogur pero más denso, la añades al molde
  6. Ponlo en el congelador por 8 horas. Puedes un poco menos de tiempo pero serà un poco más inestable. En el taller nos dió tiempo de tenerlo tres horas en el congelador.
  7. En el momento de servir tritura los higos (pelados previamente) y una vez desmoldado el pastel recubrelo con la mermelada recién hecha (sólo triturando los higos, no hace falta añadir ni azúcar ni nada más)
  8. Disfrútalo en  buena compañía 😉

Ingredientes

Base

  • 200 gr almendras crudas
  • 8 dátiles Medjoul cortados a trozos
  • 2 Cs de cacao en polvo

Capa superior

  • 250 gr de anacardos
  • 1/4 de vaso de agua
  • 1 Cs de sirope de agave
  • 1 cp de vainilla

Cobertura

  • 200 gr de higos frescos

¿Te animas? ¿Cual es tu receta?

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